Ene 012013

 

Los fluorescentes que adquirimos para el hogar, industria y comercios los podemos encontrar en varias medidas, la forma de clasificarlos es mediante una letra y un número los modelos mas usados son el  T5, T8 y T12.

La letra T se utiliza delante del número para indicar que el foco fluorescente es de tipo tubo. Seguido de la letra, se encuentra el número que indica el diámetro del tubo medido en fracciones de una pulgada. El diámetro de los tubos fluorescentes está medido en octavos de pulgada. Por ejemplo, un tubo T5 tiene un diámetro de 5/8 de pulgada, un tubo T8 tiene una pulgada de diámetro (8/8) y un tubo T12 tiene un diámetro de una pulgada y media (12/8).

Fluorescente tipo T8

Fluorescente tipo T8

La historia y características de estos modelos de fluorescente es la siguiente:

  • T5 Este tipo de fluorescente utiliza un balastro electrónico, son los mas modernos, tienen mas vida útil y a la larga se ahorra mas con ellos. Hay un inconveniente de incompatibilidad con los modelos T8 y T12 ya que son mas cortos y no adaptan a los porta fluorescentes estándar a menos que dispongamos de adaptadores.
  • T8 Es el sustituto del T12 gastando menos en consumo y teniendo una vida ligeramente superior al T12, los balastros que puede utilizar son los de bobina y los electrónicos que alargan la vida del tubo, mejoran el encendido y el consumo.
  • T12 La aparición de este modelo de fluorescente data sobre el año 1930, siendo muy usado en las industrias. El balastro usado es el de bobina no pudiendo usarse el electrónico ya que no es compatible. En las pantallas de fluorescentes de este modelo si que podemos usar el T8.

El futuro de la iluminación pasa por dejar atrás la tecnología del fluorescente y usar la de tipo LED que su rendimiento es altamente superior en gasto eléctrico, lo único que tiene en contra por ahora son los precios de fabricación.

Descripción del funcionamiento de un fluorescente.



Sep 272012

 

Cebador quemado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cebador totalmente destruido

 

 

 

 

En las imágenes se pueden ver cebadores quemados, esto es producido porque el tubo fluorescente se ha agotado y el cebador intenta hacer el arranque produciendo intermitencias hasta que queda con las puntas medio encendidas y su consumo se dispara, provocando el quemado de reactancia y cebador.

El funcionamiento del cebador es como si tuviéramos un interruptor, Inicialmente las láminas del cebador están abiertas, al cerrar el circuito filamento e ioniza el gas del cebador y se ceba un arco. El arco calienta las láminas, estas se deforman y hacen contacto. Se cierra el circuito y la corriente calienta los filamentos de la lámpara produciéndose una descarga en el tubo. Al no haber descarga en el cebador, las láminas se enfrían y se abren, lo cual produce una sobre tensión, a través de la reactancia, que enciende el tubo. Como en esta situación la tensión en bornes del cebador es menor a la de cebado del arco, el gas no se calienta y no se deforman las láminas.

El olor que produce un cebador al quemarse es muy intenso y desagradable, aunque las pantallas fluorescentes están construidas con materiales que no son inflamables siempre hay un pequeño riesgo que tendremos que evitar, reparando lo antes posible la pantalla de fluorescentes cuando presente algún síntoma de mal funcionamiento.

Para tener mas información visita como funciona un fluorescente.